El Gobierno comparte con el Rey el riesgo de rebrotes que amenazan con nuevas restricciones

Con el fin del estado de alarma el pasado domingo, que durante 98 días limitó las libertades y movimientos de los españoles, crece el temor en Moncloa a tener que retroceder en la desescalada por culpa de nuevos contagios. Desde mayo hasta hoy, cuando se han conocido dos nuevos rebrotes en Huesca y Murcia, el Ministerio de Sanidad ha contabilizado ya 36 nuevos focos con centenares de personas afectadas. Estos dos últimos son los que más preocupan ahora mismo al Gobierno por la tipología y la rapidez de la expansión.

Este ha sido el principal tema de debate de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional que este mediodía, de forma inesperada, se ha celebrado en el Palacio de La Zarzuela bajo a la presidencia del Rey Felipe VI. En el encuentro han estado el presidente Pedro Sánchez, los vicepresidentes Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera, y los ministros Salvador Illa, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska, José Luis Ábalos, María Jesús Montero, Reyes Maroto y Pedro Duque, así como el jefe de Gabinete de Sánchez, Iván Redondo. También estaban los secretarios de Estado mejores barbacoas de carbon Seguridad Nacional y Exteriores, además de la directora del CNI y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa.

Precisamente los servicios de inteligencia se encargarán en las próximas semanas de supervisar los datos reales de los países emisores de turismo para evitar nuevos casos exportados de zonas de alto riesgo. Fuentes conocedoras de la reunión celebrada hoy no descartan, si se disparan nuevos contagios procedentes del exterior, volver a suspender vuelos con algún país en concreto. De momento el Gobierno no quiere volver al escenario del confinamiento total o parcial, aunque admiten que si los rebrotes siguen al alza, «se deberán tomar nuevas medidas, por duras que sean».

Los detectados en el País Vasco y Gerona, hace unas semanas, fueron los primeros rebrotes que encendieron las alarmas en el seno del Ejecutivo. Los dos últimos, que se han conocido en estas últimas horas, los que más temor provocan a los responsables de la lucha contra el coronavirus. Ambos focos están activos y en descontrol, por lo que la expansión del virus puede ser muy rápida. Además, en Sanidad reconocen que el haber permitido la movilidad desde hace días entre provincias podría haber expandido los contagios más de lo previsto.

El foco en las grandes empresas

La mayoría de los 36 nuevos rebrotes que se han producido en España a lo largo del último mes han tenido lugar en grandes empresas. Es lo mismo que ha ocurrido en Alemania. En algunos casos, como el de Gerona, algunos trabajadores participaron en una barbacoa y posteriormente se expandió el virus en el lugar de trabajo. En este brote, localizado en una de las mayores empresas cárnicas catalanas, resultaron afectadas 21 personas, diez de las cuales sin vinculación alguna a la compañía con sede en Sant Joan les Fonts.

Por eso, Sánchez ha ordenado a las ministras de Industria, Comercio y Turismo y Trabajo, Reyes Maroto y Yolanda Díaz, supervisar bien los protocolos sanitarios en las grandes empresas a fin de evitar más rebrotes. Conjuntamente con el Ministerio de Sanidad, de Salvador Illa, las ministras con competencias laborales deben garantizar la seguridad de todos los trabajadores y que se cumplan, mediante inspección de trabajo, el reglamento de seguridad.

Exportación de Bolivia

En el Ministerio de Sanidad también miran con preocupación un caso exportado desde Bolivia. Se trata de una persona que aterrizó hace unos días en un vuelo procedente del país sudamericano y que pasó todos los controles en los aeropuertos españoles. Hace días que algunos presidentes autonómicos, en especial la madrileña Isabel Díaz Ayuso, debido al flujo de pasajeros del Aeropuerto de Madrid-Barajas, reclaman más medidas de control.

En el caso concreto del contagio procedente de Bolivia, esta persona ha infectado, cómo mínimo, a once más en la Región de Murcia. No obstante, las autoridades sanitarias no descartan que puedan ser más el número de afectados, por los múltiples contactos que ha tenido desde su llegada a España hasta el momento que se confirmó su positivo y se empezó a rastrear a su entorno.

La gente incumple la cuarentena

Otra de las cuestiones que preocupan al Gobierno es el incumplimiento de la cuarentena por parte de personas que han llegado a España procedentes del exterior. Hasta hace unos días estaban obligados a cumplir catorce días de confinamiento, el tiempo necesario, según los expertos, para saber si son portadoras o no del virus.

Los rastreadores contratados para mantener el contacto con estas personas, según fuentes de Sanidad, se han encontrado con algunos ciudadanos que debían quedarse encerrados en su domicilio durante dos semanas que, a la hora de descolgar el móvil e identificarse, les han explicado que o bien estaban conduciendo o bien en la playa.

Los responsables de mantener estabilizada la expansión del virus critican también que, entre que se realizan las pruebas PCR a posibles positivos hasta que se les da el resultado, estas personas no se queden confinadas en un centro hospitalario. Consideran que durante esas 24 horas, en las que no saben si son portadoras o no del virus, muchas se pasean por ciudades y centros comerciales pudiendo contagiar a otros ciudadanos.